El Acuerdo por una Ciudad Inteligente, en 15 preguntas
Lo que cambia, lo que no cambia y qué significa en la práctica
El Proyecto de Acuerdo por una Ciudad Inteligente busca atraer inversión, generar empleo formal, modernizar el alumbrado público, simplificar algunos impuestos, ofrecer alivios a quienes tienen deudas con la ciudad y mejorar la gestión tributaria de Bogotá.
Pero ¿qué significa todo esto para una familia, un tendero, un restaurante o alguien que quiere comprar un carro? Aquí lo explicamos.
Acordeon
No. El proyecto sí propone algunos cambios en impuestos, pero también elimina dos de ellos, ofrece alivios a quienes tienen deudas, reduce cargas para pequeños negocios y crea incentivos para empresas que inviertan y generen empleo.
Qué cambia: algunas actividades económicas tendrán tarifas diferentes y se propone una nueva forma de financiar la modernización del alumbrado público.
Qué no cambia: no hay un aumento general de impuestos para todos los bogotanos. Más del 50 % de las empresas de Bogotá tendrán reducción del Impuesto de Industria y Comercio (ICA).
En el caso de las viviendas, se aplicaría una sobretasa al predial unificado a los estratos 4, 5 y 6. Las viviendas de estratos 1, 2 y 3 no pagarían si el valor que se utiliza para calcular el predial es de hasta 20.000 Unidades de Valor Tributario (UVT), equivalentes a aproximadamente $1.047 millones en 2026.
Por ejemplo, una vivienda de estrato 2 cuyo valor para calcular el predial sea de $300 millones no pagaría esta sobretasa.
El proyecto también contempla protecciones adicionales para hogares en pobreza extrema, pobreza moderada o vulnerabilidad. Además de las viviendas residenciales, la sobretasa también aplicaría a otros tipos de predios, como comerciales, industriales y financieros.
No. El proyecto no plantea cobrar esta sobretasa en el recibo de la luz.
Qué cambia: el alumbrado se financiaría mediante una sobretasa asociada al predial de estratos 4, 5 y 6.
Qué no cambia: una persona no tendría que pagarla simplemente por vivir como arrendataria en una vivienda.
Por ejemplo, si usted vive en arriendo en un apartamento, no le aparecerá por este proyecto un nuevo cobro de alumbrado en su factura de energía.
No. La idea es que Bogotá pueda administrar el alumbrado con tecnología.
Por ejemplo, que el sistema pueda detectar una luminaria dañada sin esperar a que alguien la reporte, controlar luces a distancia, medir consumos o regular la intensidad de la iluminación. También se podrían incorporar luces LED, sensores y conectividad.
Qué cambia: la ciudad tendría más información y herramientas para administrar su alumbrado.
Qué no cambia: seguirá siendo un servicio para iluminar el espacio público.
Además, la Secretaría de Hacienda y la UAESP deberán informar al Concejo cómo se recauda y utiliza el dinero y cómo avanza la modernización.
No. Incluso hay actividades que pagarían menos.
El ICA es el Impuesto de Industria y Comercio que pagan negocios y empresas con ingresos anuales superiores a 1.933 Unidades de Valor Tributario (UVT), más de $100 millones en 2026. 275 actividades presentarán una disminución de su tarifa.
Estos ejemplos ayudan a entenderlo:
Un bar con ingresos anuales de $1.200 millones paga hoy cerca de $16,6 millones de ICA. Con el proyecto pagaría aproximadamente $13,2 millones. Ahorraría unos $3,4 millones al año.
Un restaurante con ingresos anuales de $325 millones paga hoy alrededor de $4,5 millones. Con el proyecto pagaría cerca de $3,9 millones. Ahorraría aproximadamente $585 mil al año.
Una empresa dedicada a la edición y publicación de libros con ingresos anuales de $800 millones paga hoy cerca de $6,4 millones. Con el proyecto pagaría aproximadamente $3,2 millones, es decir, la mitad.
Qué cambia: algunas actividades pagarán más, otras menos y otras mantendrán condiciones similares.
Qué no cambia: no hay un aumento de ICA para todos los negocios. Más del 50 % de las empresas de Bogotá tendrán reducción de la tarifa.
No por el cambio de ICA que propone el proyecto. Para los restaurantes, el impuesto baja.
Tomemos el ejemplo anterior: un restaurante con ingresos de $325 millones al año paga hoy cerca de $4,5 millones de ICA. Con el proyecto pagaría aproximadamente $3,9 millones.
Es decir, pagaría unos $585 mil menos al año.
Qué cambia: el restaurante pagaría menos ICA.
Qué no cambia: no se crea un impuesto sobre el almuerzo ni un cobro adicional que se sume directamente al precio del “corrientazo”.
No. Cuando se habla de una tarifa de 19 por mil para determinadas actividades de comercio de licor y tabaco, se pagaría $19 mil por cada $1 millón de ingresos gravados. Eso no significa que a una cerveza, una botella de licor o una cajetilla de cigarrillos se les vaya a sumar automáticamente un impuesto del 19 %.
Además, un bar tiene un tratamiento distinto. Por ejemplo, el bar del ejemplo anterior, con ingresos de $1.200 millones al año, pasaría de pagar cerca de $16,6 millones a $13,2 millones de ICA. Es decir, disminuye.
Para muchos pequeños negocios, el proyecto busca hacer más fácil recibir pagos con tarjeta débito o crédito.
Si el negocio tuvo ingresos inferiores a 1.933 Unidades de Valor Tributario (UVT) en el año anterior, equivalentes a aproximadamente $101,2 millones en 2026, no le practicarían retención de ICA sobre los pagos que reciba con tarjeta débito o crédito. Para tener una referencia sencilla, eso equivale a ingresos promedio cercanos a $8,4 millones al mes.
Por ejemplo, una tienda que tenga ingresos de unos $8 millones mensuales y cumpla las demás condiciones estaría por debajo de ese límite.
Qué cambia: recibir pagos con tarjeta tendría menos cargas para muchos pequeños negocios.
Qué no cambia: pagar con tarjeta débito y crédito no crea un nuevo impuesto ni para el tendero ni para su cliente.
El proyecto no crea un nuevo impuesto que tenga que pagar directamente quien compra un carro.
Lo que cambia: es el ICA que paga el negocio que comercializa los vehículos.
Para entenderlo en pesos, por cada $1 millón de ingresos gravados la tarifa propuesta equivaldría aproximadamente a:
- $8.000 para vehículos eléctricos.
- $10.000 para híbridos.
- $11.000 para vehículos convencionales.
La misma lógica se aplicaría a las motocicletas.
Qué no cambia: el proyecto no fija el precio de los carros ni agrega un nuevo impuesto en la factura del comprador.
No. La propuesta de 21 por mil cambió durante el debate en la comisión de hacienda y crédito público del Concejo Distrital.
Para los bancos, la propuesta sería gradual:
- $20.000 por cada $1 millón de ingresos gravados hasta 2027.
- $19.000 en 2028.
- $18.000 desde 2029.
Además, no todas las entidades financieras tienen el mismo tratamiento. Las cooperativas y otras organizaciones del sector solidario tienen tarifas diferentes.
Para ponerlo en perspectiva, la tarifa propuesta para Bogotá seguiría siendo menor que la que hoy tienen otras ciudades del país.
Por cada $1 millón de ingresos gravados, un banco pagaría aproximadamente $20.000 en Bogotá, frente a $25.000 en Cali y $30.000 en Barranquilla y Tunja. Además, en Bogotá esa cifra bajaría a $19.000 en 2028 y a $18.000 desde 2029.
Es decir, incluso con el ajuste propuesto, Bogotá no quedaría entre las ciudades con la tarifa más alta para esta actividad, y en esas ciudades los servicios financieros continúan operando con normalidad.
¿Eso significa que automáticamente subirán los créditos? No.
Las tasas dependen de muchos factores, como las decisiones del Banco de la República, la inflación, el riesgo de cada cliente y las decisiones comerciales de cada entidad.
Qué cambia: algunos bancos pagarían más ICA.
Qué no cambia: el Acuerdo no fija las tasas de los créditos ni determina cuánto debe cobrarle un banco a una persona.
No. La deuda principal se debe pagar completa.
El alivio consiste en reducir 60 % de los intereses y sanciones, siempre que se cumplan las condiciones establecidas.
Por ejemplo, si una persona debe:
- $1 millón del impuesto;
- y $500 mil entre intereses y sanciones;
tendría que pagar el millón completo, pero de los $500 mil adicionales pagaría solo $200 mil, es decir, $300 mil menos.
El plazo previsto para acceder al beneficio sería hasta el 21 de diciembre de 2026.
Qué cambia: se reduce una parte importante de intereses y sanciones.
Qué no cambia: el capital de la deuda se mantiene.
Sí. Dos impuestos.
Desde 2027 se propone eliminar:
- El Impuesto de Publicidad Exterior Visual;
- El Impuesto Unificado de Fondo de Pobres, Azar y Espectáculos.
Este último aplica hoy a determinadas actividades. Un ejemplo sencillo son las entradas a salas de cine, teatros y algunos espectáculos, además de actividades como rifas y concursos.
Qué cambia: estos dos impuestos desaparecerían.
Qué no cambia: eliminar el impuesto de publicidad exterior no significa que cualquiera pueda poner una valla donde quiera. Los permisos, controles y normas sobre publicidad exterior continúan.
No. Los beneficios tienen condiciones.
Una empresa no recibe un incentivo simplemente por ser grande. Debe invertir en Bogotá y, dependiendo del beneficio, generar y mantener empleos.
Por ejemplo, una empresa que llegue a la ciudad, haga una inversión importante y cree nuevos puestos de trabajo podría recibir un beneficio durante un tiempo.
Las empresas que ya están en Bogotá también pueden acceder a incentivos si hacen nuevas inversiones y cumplen los requisitos.
Qué cambia: se crean o fortalecen incentivos para atraer inversión y empleo.
Qué no cambia: los beneficios no son automáticos.
La apuesta es atraer empresa nuevas y lograr que las que ya están en la ciudad inviertan más, desarrollen proyectos y generen empleo.
Las estimaciones del Distrito proyectan alrededor de $79,8 billones de inversión privada y más de 200.000 empleos en diez años.
El proyecto también contempla incentivos para renovación urbana, vivienda, construcción sostenible y protección de edificios de interés cultural.
No. El proyecto ya superó su primer debate y debe continuar su discusión en la plenaria del Concejo de Bogotá.
Qué cambia: ya existe un texto para el segundo debate.
Qué no cambia: todavía no es una norma vigente y sus medidas aún no están definitivamente aprobadas.
Por eso, todo lo explicado en este documento corresponde a lo que propone actualmente el proyecto.